El Condado

De Huelvapedia
Saltar a: navegación, buscar

Localización

Listado de Municipios


Geografía e Historia

La comarca del Condado de Huelva se asienta en el sureste de la provincia de Huelva, en la desembocadura del Guadalquivir. Al oeste limita con Huelva capital, al este con la provincia de Sevilla, al norte con las tierras del Andévalo y al sur con el Océano Atlántico. Su territorio ocupa 2390 km² de fértiles tierras, representativas de diferentes paisajes de gran belleza: campiña, costa, marismas, pinares, serranía... Sus más de 3.000 horas de sol al año, y sus buenas condiciones climáticas, hacen que el Condado sea un lugar idílico para ser disfrutarlo durante todo el año. El territorio se compone de los siguientes municipios: Almonte, Bollullos Par del Condado, Beas, Bonares, Chucena, Escacena del Campo, Hinojos, La Palma del Condado, Lucena del Puerto, Manzanilla, Niebla, Paterna del Campo, Rociana del Condado, Trigueros, Villalba del Alcor y Villarrasa. La formación de El Condado como entidad comarcal no tuvo lugar hasta la Edad Media aunque el rastro de sus pobladores se remonta a la Prehistoria; más concretamente a la Edad del Bronce con vestigios como el Dolmen de Soto. También por esta zona se rastrea actualmente la huella del mítico reino de Tartessos en las ruinas de Tejada la Vieja, cuyas murallas y restos de edificios son todavía visibles. La presencia romana durante el Imperio deja su impronta también aquí, de tal modo que asentamientos como Ostur, Bubulca o Itucci dieron lugar a muchos de sus pueblos. Con los visigodos surge la amurallada Electa, Niebla, un refugio y una importante ciudad que llega a convertirse en sede episcopal. Será durante el dominio musulmán, cuando Niebla y su cora- la actual comarca del Condado- alcanzan un gran renombre. El descubrimiento de América marca un hito en la historia, no sólo de estos pueblos sino de Europa y el mundo. Junto a las aguas del río Tinto se construyen las naves descubridoras, que parten poco después de su desembocadura.

Municipios

El municipio de Bollullos Par del Condado, se asienta en la Comarca onubense del Condado-Doñana, a una altitud media de 120 m. sobre el nivel del mar y a 47 km. de la capital provincial. Se ubica en el área suroccidental de la Depresión Bética, a la derecha del río Guadalquivir, y ocupa parte de los dominios de la llamada Tierra Llana de Huelva. Los primeros vestigios de presencia humana datan del Paleolítico, ocupación que quizás se hiciera ya permanente en el segundo milenio a.C. tal y como delatan los descubrimientos de lo que parecen ser asentamientos estables. La conquista castellana es realizada en 1253 por el rey Alfonso X, quien le da fuero y concejo propio, pasando a constituir parte del señorío de la familia Guzmán, primero formando parte del ducado de Medina Sidonia y, más tarde, integrado en el Condado de Niebla.

Dos hechos marcan la vida de este municipio durante el siglo XX: la modificación de la estructura agraria con las parcelaciones de dehesas de los años veinte "Remuñana y Montañina" y la creación de la Sociedad Cooperativa Vinícola del Condado, en 1956, que aglutina no sólo la mayor parte de la producción de vino de la ciudad, sino también de la comarca del Condado de Huelva, denominación de origen a la que se acogen la gran mayoría de los caldos del municipio. Los fundamentos económicos del municipio son la agricultura, y especialmente la viña y todo lo que se deriva de ella. Las buenas condiciones edáficas, un clima mediterráneo oceánico, suavizado por la relativa cercanía del Atlántico, y una tradición ancestral del cultivo del viñedo y de la elaboración de unos vinos de excelente calidad "jóvenes afrutados, condado pálido y condado", conceden a la ciudad de Bollullos Par del Condado la declaración de Ciudad del Vino, cuyos viñedos se extienden por 2.101 ha en secano. Otros cultivos importantes son el olivar (384 ha), el girasol (275 ha), trigo (170 ha) y más recientemente y en regadío las plantaciones de fresa y fresón (110 ha).

Economía

En torno a la industria vinícola se desarrolla la actividad turística, siendo la céntrica avenida de la Constitución una vía con abundantes bodegas-mesones que funcionan a modo de restaurantes en autoservicio. Todos ellos suelen tener una variada carta de vinos, tapas y platos con base en el jamón serrano, las gambas de Huelva, costillitas, caldereta, etc., así como repostería como el arrope, mosto de uva concentrado por ebullición, muy ligado al tiempo de vendimia. A ello se puede unir la visita a las tradicionales bodegas para adquirir sus exquisitos caldos; en una de ellas, en la Torre antigua Bodega Vallejo, se ubica El Museo del Vino del Condado de Huelva y la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, siendo un centro ilustrativo de las calidades de los vinos onubenses y de sus prácticas y métodos de elaboración.

Además, en torno al mes de septiembre, son variados los actos de divulgación y análisis del sector vitivinícola: la Feria de la Vendimia que se inicia con la celebración del día de la patrona de la localidad, la Virgen de las Mercedes, el 12 de septiembre; el Día del Caballo en el Condado, el acontecimiento ecuestre más importante de toda la provincia y en el que se dan cita los mejores caballistas de doma clásica y de alta escuela, al igual que una selección de los mejores enganches en todas sus modalidades. El último fin de semana de octubre, y en el marco de la Semana de Viticultura, se celebra la Muestra de Vino y Gastronomía de Huelva.

Otros recursos turísticos no menos importantes lo encontramos en el casco antiguo de la ciudad, que aglutina bellas muestras de la arquitectura andaluza, repartidas en estrechas calles de casas blancas. El arte mudéjar y barroco están presentes en la iglesia de Santiago y en la fachada del Ayuntamiento (siglo XVIII) y el estilo colonial en la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno (siglo XVIII). Destacan también los monumentos a San Antonio del Pendique en estilo barroco, con azulejo del santo (siglo XVIII), a la Virgen de las Mercedes, construido con motivo de la coronación canónica de la patrona de la ciudad (1948), el monumento al vendimiador de Bollullos y, por último, el Mercado Municipal de Abastos (siglo XIX). Por otra parte, en los alrededores se sitúan unas sencillas y blancas ermitas como la de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona de la ciudad, de estilo colonial, de San Juan de la Morañina y la ermita de Jesús, situada en el interesante paraje conocido por el nombre de Villares de la Marchenilla. Por último, destaca, por su valor como recurso turístico y económico, la labor artesana de Rocío Peláez, de cuyas manos salen estupendos bordados en oro y artísticos mantones de manila, y la existencia de algunos de los pocos talleres andaluces dedicados a la construcción de carruajes típicos, que en la zona se utilizan para acudir a romerías y fiestas populares.

Principales editores del artículo

Valora este artículo

  • Actualmente2.88/5

2.9/5 (8 votos)