Conjunto Histórico de Almonaster la Real

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El Conjunto Histórico de Almonaster la Real está compuesto por el núcleo principal del municipio y por un entorno de protección dividido en dos sectores; un primer sector constituido por el cerro en el que se asienta el Castillo-Mezquita y otro sector comprendido entre el núcleo y la carretera de acceso al mismo en su parte oriental.

El núcleo de Almonaster la Real está emplazado a una altitud media de 500 m sobre el nivel del mar, aprovechando una situación topográfica deprimida respecto a las alturas o sierras circundantes (Cerro del Lomo, Riscos Gordo, El Picote, La Horra y el Cerro del Castillo), lo que le da un emplazamiento de "plaza fortificada" con un paisaje que hace las veces de escena.

Conjunto Histórico de Almonaster la Real

La orientación dominante de todas estas alineaciones montañosas en las que se encuadra el núcleo de Almonaster la Real es noroeste-sureste y oeste-este, lo que repercute en la distribución del núcleo y en sus posibilidades de crecimiento, teniendo una marcada disposición longitudinal paralela a las curvas de nivel.

La orografía hace que tanto hacia el norte, Cerro de La Horra, como hacia el sur, Cerro del Castillo, el crecimiento urbano esté limitado por la pendiente.


La población estuvo asentada originalmente en el interior del castillo, en torno a la mezquita, estando protegido su caserío por los muros de la cerca.

A mediados del siglo XV, al terminar las guerras con Portugal y pacificada la comarca, con el consiguiente aumento generalizado de las rentas y el despegue de la natalidad, la población comenzó a descender hacia el valle, buscando las fuentes de agua y un terreno más cómodo para sus viviendas.

El nuevo casco urbano se fue asentando así en torno a dos importantes manantiales: la denominada Fuente del Llano y la Fuente del Concejo, construyéndose además la Iglesia de San Martín como nueva parroquia de la población.

El espacio urbano alcanza su máxima cota en el cerro del Castillo-Mezquita, superando los 600 m de altitud sobre el nivel del mar para colonizar progresivamente cotas más bajas.

En el valle de la rivera de Almonaster sobre la que se distribuye el núcleo de población, las cotas más bajas se encuentran en torno a la plaza del Álamo (564 m) para ascender de nuevo en dirección a la carretera A-470.

El núcleo originario del actual Almonaster la Real hay que buscarlo en el caserío que rodea la plaza del Llano, compuesto por manzanas cerradas cuya parcelación supera ampliamente los espacios edificados a los libres.

El trazado de las distintas calles, Francisco Montero, Minarete, Torres, Perrulero, Aparicio y Marcelino Rioja, nos conducen a la citada plaza.

Manzanas y parcelas se caracterizan por su irregularidad geométrica y sus reducidas dimensiones, a excepción de los inmuebles que rodean la plaza de San Cristóbal.

A partir de este núcleo primario, el caserío experimenta cuatro tipos de crecimientos:

a) Crecimientos interiores. Un crecimiento interior hacia el sur, que va a ocupar el espacio comprendido entre la calle Regueros y la calle Castillo.

Otro crecimiento interior hacia el oeste, que tiene como epicentro la plaza de la Constitución y la calle Real. Ambos crecimientos tienen desarrollos urbanos con manzanas alargadas y parcelas pequeñas donde predomina la edificación sobre los espacios libres.

b) Crecimientos perimetrales norte y noreste del núcleo, que tienen como límite la carretera A-470, se caracterizan por amplias parcelas con grandes espacios libres que en algunos casos contienen edificios aislados.

Las edificaciones, como en el resto del núcleo, se concentran en el frente de fachada, aunque al ser tan abundantes los espacios libres, en algunos casos aparecen abiertos a la calle.

c) Crecimiento perimetral sur y suroeste. Es el caserío emplazado en la falda del cerro del Castillo-Mezquita e inmediaciones, alrededor de las calles Cabezo y Cabezuelo, en el que las manzanas toman las curvas de nivel del cerro del Castillo, adaptándose a su morfología.

Son manzanas con parcelas alargadas, más en las inmediaciones del Castillo, que ocupan toda la manzana de fachada a trasera. Predominan los espacios libres sobre la edificación.

d) Un cuarto crecimiento del núcleo es el que se produce en dirección oeste y noroeste teniendo como eje viario las calles el Pino, la Fuente, plaza Rafael Montesinos y la Calle Cristo. Este crecimiento está compuesto por manzanas alargadas y dispuestas longitudinalmente a las distintas vías, con parcelas pequeñas que presentan un espacio construido en la fachada y un espacio libre trasero.

El caserío se caracteriza por tener una planta más doblado, cubiertas inclinadas a dos aguas de teja cerámica soportada por forjados de madera con rollizo y tablazón. Predomina el macizo sobre el hueco en las fachadas. Estos son huecos rectangulares, que a veces aparecen remarcados con un recercado en el acceso a la vivienda y las ventanas de la planta baja. En el doblado suele aparecer una ventana pequeña centrada con el acceso principal.

Los acabados de las fachadas característicos son enfoscados encalados hasta el suelo que en algunos casos se han ido sustituyendo por zócalos a la tirolesa y de aplacados cerámicos. Los aleros son sencillos y vuelan sobre el plano de fachada sin molduras.

La carpintería es de madera y con colores oscuros. Hay que destacar la importancia de los pavimentos empedrados.

En la plaza del Llano y en la calle Capuchinos existen ejemplos de casas mudéjares que prueban la pervivencia de dicho estilo hasta finales del siglo XVI.

Se trata de inmuebles modestos construidos sobre solares estrechos y profundos, de una sola planta, a veces con doblados superiores que actuaban como almacén, y cuyas fachadas se resuelven mediante sencillos paramentos encalados a veces con recerco y labores de ladrillo en la puerta de ingreso o ventanas.

En el entorno de la plaza del Álamo y de la iglesia parroquial de San Martín destacan viviendas señoriales de estilo neoclásico, donde además del volumen, destaca el tamaño de los huecos sobre el muro y la alineación de los mismos entre sí en ejes verticales y horizontales.

Estas viviendas del siglo XIX y principios del XX tienen la fachada decorada con molduras que enmarcan los huecos y dividen las distintas plantas. La fachada aparece coronada por un pretil que la prolonga quedando los aleros ocultos.

Igualmente existen numerosas casas del siglo , construidas ya sobre grandes solares que suelen incluir patios y corrales traseros localizados entre la iglesia Parroquial de San Martín y la carretera en dirección noreste.

En las afueras de la población, en el antiguo camino hacia Santa Ana y próxima a un puente medieval, se conservan las tenerías, complejo preindustrial dedicado al curtido de pieles fechado en 1806 según reza la inscripción que corona su portada principal.

Mención especial dentro del Conjunto Histórico hay que hacer del Castillo-Mezquita y de la iglesia parroquial de San Martín.

Galería de imágenes

Castillo-Mezquita

El Castillo-Mezquita de Almonaster la Real denota varias etapas constructivas: La presencia de lienzos de mampostería reforzada con sillares romanos en las esquinas se ha interpretado como testimonio de época tardo califal, mientras que otros sectores con tapial de tierra roja la han datado en el período almohade; igualmente aparecen lienzos de mampostería de época medieval cristiana. El interior del recinto amurallado fue utilizado como lugar de enterramiento, presentando su subsuelo tumbas excavadas, una de las cuales es hoy perfectamente visible junto a la mezquita.

En 1821 se construye la plaza de toros, en el interior de la cerca del castillo, aprovechando sus materiales. La actual entrada al castillo, por el lado más próximo a la población, fue abierta a mediados del siglo XX por el arquitecto Félix Hernández Jiménez para facilitar el acceso rodado a la mezquita.

Iglesia parroquial de San Martín

La iglesia parroquial de San Martín comenzó a construirse en el siglo XV, época a la que pertenecen las dos portadas laterales: La del Sol y la del Cementerio.

Durante el primer tercio del siglo XVI se remodeló el muro del hastial, labrándose el coro, la torre y la Puerta del Perdón, singular portada que responde al estilo gótico manuelino y que, por el escudo que la preside perteneciente al cardenal don Alonso Manrique de Lara, es posible datarla entre 1523 y 1538.

La conexión del cuerpo de la iglesia con el presbiterio forma un pseudocrucero fechable en la segunda mitad del siglo XVI y vinculable a Hernán Ruiz II o sus sucesores.

Las portadas almohadilladas que flanquean el presbiterio son de principios del siglo XVII, mientras que la actual Capilla Sacramental es un añadido barroco de mediados de dicha centuria.

Tras el terremoto de Lisboa de 1755 el inmueble fue reparado por Pedro de Silva. Posteriormente, en 1936, buena parte de su ajuar mueble fue destruido con la Guerra Civil.

Citar igualmente dentro del núcleo urbano la Ermita de la Santísima Trinidad, situada en la Plaza de la Constitución, edificio barroco fechado a finales del siglo XVIII.

Entorno de protección

El entorno de protección del Conjunto Histórico de Almonaster la Real engloba el cerro donde se asienta el Castillo-Mezquita y la zona oriental contigua al núcleo de población que queda entre éste y la carretera de acceso a la población, la A-470.

El cerro en el que se asienta el Castillo-Mezquita destaca por la importancia paisajística y por la repercusión visual tanto para el Castillo-Mezquita como para el caserío localizado en la ladera norte. El cerro del Castillo engloba en su ladera sur antiguos caminos de acceso al núcleo de población y bosques de galería localizados en el arroyo de los Nogales y en el arroyo de la Fuente, elementos que forman límite en el entorno del Conjunto Histórico.

La orografía accidentada del núcleo de Almonaster, a caballo entre la ladera donde se asienta el Castillo y el pie de ésta, hace que la relación entre el caserío y su entorno, entre actores y escena, sea muy sensible.

La zona oriental del núcleo de población, considerada también como entorno del Conjunto Histórico, tiene como elemento central el arroyo de los Nogales y los espacios aledaños, constituidos por bosques de galería y pequeños huertos. También hay que destacar la existencia de molinos de rodezno hoy en desuso.

Este sector de protección destaca por su repercusión visual al circular desde la carretera A-470 en dirección al caserío.


Referencia

Este artículo incorpora material del Decreto 307/2007, de 26 de diciembre, por el que se modifica la delimitación del Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, de la población de Almonaster la Real, (Huelva), publicado en BOJA nº19, de 28 de enero de 2008, que se encuentra en dominio público.

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